martes, 30 de junio de 2009

Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos. “Jn. 17:20”.

I.- LA VISION DEL MAESTRO.

TOMAR UN PUEBLO PARA SI.

Jesucristo en sus días aquí en la tierra eran más que darnos la revelación de su Padre, aunque siempre estuvo conciente de esto, El tenía la intención de edificar su Iglesia, salvando de este mundo un pueblo para sí, a fin de que este pueblo fuese realmente un pueblo que le adorara “en espíritu y en verdad” <>.

El Maestro tenía una gran visión sobre el pueblo que él tomaría para sí, puesto que Él miraba un pueblo de Espíritu, no un pueblo de carne, ya que el pueblo que estaría con Él, tendría que ser un pueblo que no pereciera y estuviese con Él en su morada celestial. <>.

En este versículo de Jn. 17:20 podemos contemplar cuan grande y extensa era su visión, no era solamente entrenar a sus doce discípulos para que estuviesen con Él, sino, que a través de ellos más personas creyesen en Él y se uniesen a su Iglesia Espiritual.

La Salvación del mundo no estaba excluida de la misión del Maestro, pues Él lo tenía presente en su mente, sin embargo buscaba y anhelaba un pueblo salvo, capaz de ser maduro y poder reproducirse espiritualmente.

TRAZÓ SU ESTRATEGIA CON AUDACIA.

Los Evangelios nos muestran la vida del Maestro. Cada uno de ellos nos da un punto de vista y enfoque diferente en cuanto a la manera de vivir del Maestro, pero notemos, que ningún Evangelio nos muestra que el Maestro apartaba su mirada del propósito de su encarnación. El nunca perdió de vista la redención del hombre de sus pecados ante Dios.

Su vida fue ordenada y todo lo que hizo y dijo iba siempre dirigido hacia su objetivo. Nunca lo perdió de vista.

Él tenía una estrategia para alcanzar al mundo; la cual lo llevaría a lograrlo.

Su vida no fue algo malgastado o puesto al azar, tenía propósito, no podría permitirse ni un solo error, puesto que si lo hacía fracasaría en su meta.

La manera en que enseñaba a vivir era muy especial, puesto que a través de su vida entrenó a sus discípulos para hacerles notorio que Dios quiere que el hombre viva rectamente ante Él.
SU ESTRATEGIA FUE SU VIDA.

Él dijo que: “Él es el camino” <>. Aunque es notorio darnos cuenta que a simple vista no se puede percibir su estrategia, pues su vida era inadvertida y silenciosa, ya que nunca quiso llamar la atención, pero cuando logramos captar la estrategia del Maestro, nos daremos cuenta que a través de su vida está la formula para obtener una evangelización eficaz y tan sencilla que ninguno de los métodos de actualidad, lograría alcanzar plenamente el objetivo que el Maestro alcanzó con sus discípulos. La evangelización mundial.

Él no se centró en las multitudes, sino en sus discípulos, esto era parte de su visión, para que todo el mundo fuese salvo. Algo que no se lograría en el presente, pues ese no era su plan; sino en el futuro cuando Él viniese con gran poder y con gran gloria a tomar a los suyos.

Es por eso que es necesario tomar su ejemplo de vida para enseñar a otros a vivir. Él a través de su vida nos enseñó cómo viviría Dios entre nosotros, sin ningún error, aún con las limitaciones que al igual que nosotros tenía.

Él tuvo presente lo que era correcto y nos lo mostró; es más, Él no solo mandó diciéndole a sus discípulos lo que tenían que hacer, sino Él mismo lo hizo enseñándole a ellos y a nosotros cómo se debe vivir en esta vida. Jesucristo es el ejemplo perfecto, ya que al seguir su vida, notamos su gran audacia para evangelizar con sencillez y eficacia, así que, sigamos sus pisadas.

Tengamos siempre una visión del objetivo que queremos alcanzar al evangelizar; pero que siempre esa visión vaya enfocada a lo que Jesús nos mostró en su vida.

miércoles, 4 de marzo de 2009

INTRODUCCION.

A lo largo de los años, la Iglesia de Cristo se ha preocupado por la evangelización mundial, ya que le es preocupante la gran cantidad de personas que pasan a la eternidad sin Cristo, y es por eso que la Iglesia de Cristo se ha dedicado a la tarea de la evangelización mundial a través de diversas formas y métodos evangelisticos para proclamar el mensaje de salvación y traer almas a Cristo. Podemos decir que es una buena forma de ganar almas, pero muchas de las veces, por no decir todas, no se alcanza el objetivo que trazó el Gran Maestro, el Señor Jesucristo. De revelar al Padre y sus propósitos para el hombre, a través del discipulado de los nuevos integrantes de la familia de Dios para que estos tengan un crecimiento espiritual, de tal forma que puedan enseñar a otros, y estos a otros y así sucesivamente.

Es preciso aclarar que no estoy quitando crédito a lo que el Espíritu Santo ha hecho a través de los evangelistas, Billy Graham, Moody, Sunday, etc. que han ganado muchas almas para Cristo. Pero es necesario darnos cuenta que el método que utilizó el Gran Maestro, es sencillo, eficaz y tan real que logra un objetivo completo de madurez espiritual en la vida del discípulo que este se logra reproducir espiritualmente, haciendo nuevos discípulos y que estos a su vez harán lo mismo.

Cabe señalar que aparte de la Biblia como el mejor apoyo; en este ensayo me he apoyado en un libro que ha acaparado por completo el Plan y Objetivo del Maestro. A fin de darles a conocer con más certeza el discipulado Cristocentrico. Este libro lleva por nombre “El plan maestro de la evangelización” de Robert Coleman.

Espero con todo mi corazón que lo que se lea a continuación sea de edificación para usted y le ayude a comprender que la manera más eficaz y sencilla de evangelizar es la que el Maestro trazó a lo largo de su vida en esta tierra.